Martín Segurola afronta uno de los momentos más significativos de su todavía joven carrera deportiva. El atleta español, que da este año el salto definitivo a la categoría absoluta, llega al Campeonato de Europa de Cross con un discurso maduro, realista y cargado de ambición contenida. Lejos de marcarse objetivos numéricos o posiciones concretas, el fondista apuesta por una filosofía clara. Competir al máximo y seguir construyendo su camino entre la élite.
“Es un año de adaptación”, reconoce Segurola al analizar su situación actual. El atleta explica que esta temporada supone su primer contacto real con el cross absoluto, una categoría en la que se encuentra con rivales de enorme experiencia internacional, muchos de ellos con participaciones en Juegos Olímpicos y Campeonatos del Mundo. “Hay mucha diferencia con gente muy especializada, con muchos más kilómetros y años de trabajo detrás”, admite con sinceridad.
Por ello, el español huye de la presión del resultado final. “No sé muy bien cómo podré quedar exactamente de puesto”, señala, subrayando que en una competición de este nivel el desenlace no depende únicamente del rendimiento individual. Su objetivo, insiste, es dar el máximo, vaciarse en carrera y salir con la sensación de haber competido con inteligencia y valentía. Si ese esfuerzo se traduce en puntos para España, mejor; si no, el aprendizaje seguirá siendo igual de valioso.
Más allá del resultado inmediato, Segurola ya puede hablar de un éxito tangible: su regularidad con la selección nacional. El atleta disputará su sexta internacionalidad consecutiva en cross, un dato que refleja una trayectoria sólida y constante. “Uno de los grandes objetivos ya lo he conseguido”, afirma, destacando la importancia de haberse consolidado dentro del equipo español y de mantener continuidad en una disciplina tan exigente como el campo a través.
Parte de este crecimiento se explica por el entorno en el que trabaja actualmente. Segurola entrena en León con el grupo de los Lions, un colectivo que reúne a atletas de altísimo nivel. Compartir sesiones con nombres como María Forero, Aarón Laseras u Óscar Gaitán ha supuesto un salto cualitativo en su día a día. “Entrenar con gente tan buena ayuda muchísimo”, explica, poniendo en valor tanto el nivel deportivo como el humano del grupo.
A pesar de ser nuevo en León, el atleta asegura que la adaptación ha sido inmediata. “Me han hecho sentir como si hubiese estado aquí toda la vida”, comenta agradecido. Un papel fundamental en este proceso lo desempeña su entrenador, José Villa Corta, a quien define como “un tío estupendo” con el que el grupo está trabajando “muy bien”. El ambiente, la metodología y la confianza mutua parecen haber creado el ecosistema perfecto para seguir creciendo.
El cambio no ha supuesto una ruptura con su pasado reciente. Tras su etapa en Estados Unidos, Segurola buscaba un entorno de entrenamiento similar, algo que encontró en León. “Estoy entrenando muy parecido a como entrenaba allí”, explica, una continuidad que ha favorecido su buen estado de forma actual. “Creo que estoy en muy buena forma”, asegura con optimismo.
El próximo Europeo de Cross tendrá, además, un componente especial: será su primer Eurocross. Un hito relevante para un atleta que, como él mismo recuerda, lleva apenas cinco años compitiendo en atletismo. “Empezaba a correr hace poco”, señala, poniendo en perspectiva una progresión que ha sido rápida y constante.
Con ilusión, sin presión y con los pies en la tierra, Martín Segurola se presenta en el Europeo como un atleta en construcción, pero con cimientos firmes. El resultado será importante, pero el verdadero objetivo está claro: seguir creciendo, aprender de los mejores y consolidarse, paso a paso, en la élite del atletismo español y europeo.